Manzanilla
Manzanilla, una planta medicinal con excelentes propiedades
Probablemente, la manzanilla o camomila (cuyo nombre científico es chamaemelum nobile) es la hierba aromática más popular y utilizada desde hace muchísimo tiempo con diferentes fines. El lugar de origen de la manzanilla se localiza en Europa occidental desde donde se propagó hasta América, continente en el que resulta muy popular, presentando un intenso cultivo y comercialización. En el caso de España, la manzanilla está distribuida por gran parte de la península, localizada en lugares herbosos, prefiriendo su implantación en las zonas de prados. Se trata de una herbácea de carácter anual, cuyo crecimiento es espontáneo y muy abundante si se dan las condiciones adecuadas. La regularidad de su riego y cierta protección contra los efectos del sol directo bastan para asegurar su desarrollo.
Campo con amapolas y manzanillas
Las condiciones que favorecen su crecimiento y desarrollo corresponden a los lugares de clima templado y estaciones de carácter cálido. Sin embargo, es una planta dotada de excelente capacidad de aclimatación, soportando bastante bien las sequías o las heladas, así como suelos que adolecen de ausencia de nutrientes. La parte más comúnmente usada de esta popular planta son las flores, que una vez secas puede utilizarse para elaborar infusiones, aunque deben conservarse a resguardo de la luz. Si se destilan estando aún frescas, pueden obtenerse aceites esenciales, que también presentan excelentes propiedades.
Historia de la manzanilla
Su utilización ya está documentada en tiempos tan remotos como el Antiguo Egipto, por su utilidad para aliviar los procesos febriles. Siglos más tarde, en la Grecia clásica emprendieron su cultivo tanto por sus propiedades curativas como por motivos de tipo ornamental, mientras que los romanos aprovecharon sus cualidades para condimentos y en la elaboración de inciensos. Esos conocimientos antiguos fueron aprovechados en el mundo medieval por los monjes, verdaderos expertos en el cultivo y uso de hierbas medicinales.
De las dos especies conocidas de manzanilla, la conocida como romana (Anthemis nobilis) es más apreciada para infusiones y consumo. La denominada manzanilla común (Chamomilla matricaria) está más indicada para usos cosméticos.
¿Para qué sirve la manzanilla?
Formas de utilizar la manzanilla y aprovechar sus variadas y excelentes propiedades
En forma de infusión. Adecuada para su uso medicinal, beneficioso de forma especial para las funciones del aparato digestivo.
Uso para perfumería. Es muy frecuente la utilización de la manzanilla durante el proceso de fabricación de productos como las sales de baño o el jabón y, muy especialmente, en champús aptos para el cuidado del cabello.
Utilización como tónico y aplicación tópica. Este procedimiento resulta útil para el tratamiento de reuma o enfermedades de las articulaciones y para aprovechar todos los beneficios que aporta al cuidado de la piel.
Como aditivo de carácter alimentario. Es muy común su uso para confeccionar golosinas, confituras, helados e incluso chicles. Ideal para aromatizar bebidas y licores, como el vermú. Antiguamente, incluso se añadió a la cerveza para darle un gusto amargo, antes de optar por el lúpulo.
Flores de manzanilla secas
Propiedades y beneficios de la manzanilla
Las propiedades medicinales de la manzanilla y sus beneficios para la salud han contribuido a la enorme fama y prestigio que esta planta tiene en todo el mundo. Probablemente, sus beneficios de orden digestivo tienen mucho que ver en esa buena fama. Tomar una infusión de manzanilla produce beneficios tangibles y rápidos, con alivio inmediato de las digestiones pesadas, combatiendo las flatulencias y protegiendo frente a la formación de posibles úlceras pépticas. Aumenta la acción sedante y tranquilizadora, sirviendo de analgésico y útil elemento antiespasmódico, al tiempo que alivia la fiebre.
Manzanilla, una planta medicinal con excelentes propiedades
Probablemente, la manzanilla o camomila (cuyo nombre científico es chamaemelum nobile) es la hierba aromática más popular y utilizada desde hace muchísimo tiempo con diferentes fines. El lugar de origen de la manzanilla se localiza en Europa occidental desde donde se propagó hasta América, continente en el que resulta muy popular, presentando un intenso cultivo y comercialización. En el caso de España, la manzanilla está distribuida por gran parte de la península, localizada en lugares herbosos, prefiriendo su implantación en las zonas de prados. Se trata de una herbácea de carácter anual, cuyo crecimiento es espontáneo y muy abundante si se dan las condiciones adecuadas. La regularidad de su riego y cierta protección contra los efectos del sol directo bastan para asegurar su desarrollo.
Campo con amapolas y manzanillas
Las condiciones que favorecen su crecimiento y desarrollo corresponden a los lugares de clima templado y estaciones de carácter cálido. Sin embargo, es una planta dotada de excelente capacidad de aclimatación, soportando bastante bien las sequías o las heladas, así como suelos que adolecen de ausencia de nutrientes. La parte más comúnmente usada de esta popular planta son las flores, que una vez secas puede utilizarse para elaborar infusiones, aunque deben conservarse a resguardo de la luz. Si se destilan estando aún frescas, pueden obtenerse aceites esenciales, que también presentan excelentes propiedades.
Historia de la manzanilla
Su utilización ya está documentada en tiempos tan remotos como el Antiguo Egipto, por su utilidad para aliviar los procesos febriles. Siglos más tarde, en la Grecia clásica emprendieron su cultivo tanto por sus propiedades curativas como por motivos de tipo ornamental, mientras que los romanos aprovecharon sus cualidades para condimentos y en la elaboración de inciensos. Esos conocimientos antiguos fueron aprovechados en el mundo medieval por los monjes, verdaderos expertos en el cultivo y uso de hierbas medicinales.
De las dos especies conocidas de manzanilla, la conocida como romana (Anthemis nobilis) es más apreciada para infusiones y consumo. La denominada manzanilla común (Chamomilla matricaria) está más indicada para usos cosméticos.
¿Para qué sirve la manzanilla?
Formas de utilizar la manzanilla y aprovechar sus variadas y excelentes propiedades
En forma de infusión. Adecuada para su uso medicinal, beneficioso de forma especial para las funciones del aparato digestivo.
Uso para perfumería. Es muy frecuente la utilización de la manzanilla durante el proceso de fabricación de productos como las sales de baño o el jabón y, muy especialmente, en champús aptos para el cuidado del cabello.
Utilización como tónico y aplicación tópica. Este procedimiento resulta útil para el tratamiento de reuma o enfermedades de las articulaciones y para aprovechar todos los beneficios que aporta al cuidado de la piel.
Como aditivo de carácter alimentario. Es muy común su uso para confeccionar golosinas, confituras, helados e incluso chicles. Ideal para aromatizar bebidas y licores, como el vermú. Antiguamente, incluso se añadió a la cerveza para darle un gusto amargo, antes de optar por el lúpulo.
Flores de manzanilla secas
Propiedades y beneficios de la manzanilla
Las propiedades medicinales de la manzanilla y sus beneficios para la salud han contribuido a la enorme fama y prestigio que esta planta tiene en todo el mundo. Probablemente, sus beneficios de orden digestivo tienen mucho que ver en esa buena fama. Tomar una infusión de manzanilla produce beneficios tangibles y rápidos, con alivio inmediato de las digestiones pesadas, combatiendo las flatulencias y protegiendo frente a la formación de posibles úlceras pépticas. Aumenta la acción sedante y tranquilizadora, sirviendo de analgésico y útil elemento antiespasmódico, al tiempo que alivia la fiebre.
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